Esta reflexión es una meditación sobre la vulnerabilidad compartida y la fuerza que nace del vínculo.
Comienza con una imagen muy delicada: “la tarde de terciopelo”. El atardecer simboliza transición, fragilidad, un momento entre la luz y la oscuridad. El narrador se siente “despojado de defensas”, sin lanza. Eso es clave: renuncia a la armadura, a la pr…












